El arbitraje, en Derecho, es una forma de resolver un litigio sin acudir a la jurisdicción ordinaria.
Arbitraje es la acción o facultad de arbitrar. Este verbo, que proviene del latín arbitrāre, se refiere a dar o proponer arbitrios. Cuando está dicho de una persona, hace referencia a proceder de forma libre; dicho de un tercero, se trata de resolver un conflicto entre distintas partes.
Árbitro
El arbitraje, por lo tanto, supone ejercer de árbitro. En el deporte, el árbitro es el juez que se encarga de hacer cumplir las reglas del juego. Todos los participantes deben obedecer sus órdenes, ya que es el máximo responsable dentro del campo de juego. La cantidad de árbitros por juego depende del deporte en cuestión.
En el campo del derecho, el arbitraje es una alternativa para resolver litigios sin necesidad de acudir a la jurisdicción ordinaria. Las partes en conflicto deben nombrar a un tercero independiente (el árbitro), quien será el encargado de resolver el conflicto y dictar el laudo arbitral. Para esto, deberá acogerse a la legislación elegida por las partes o regirse mediante el criterio de equidad.
El arbitraje que se ajusta a la legalidad debe acudir a la jurisdicción ordinaria mediante una acción ejecutiva para hacer cumplir el laudo arbitral.
En la economía y las finanzas, el arbitraje supone tomar ventaja de la diferencia de precios entre dos o más mercados. Para esto, se realizan transacciones complementarias que permiten capitalizar dicha diferencia de precios. A través del arbitraje, los participantes logran una utilidad instantánea.
En este sentido, la entidad encargada del arbitraje recibe el nombre de arbitrageur y suele ser una firma de inversión o un banco.